
El sábado 30 de mayo pasado, todos los que fuimos alumnos de 5to. 2da. a mediados de los años 70, y recibidos en 1978, nos reunimos en un abrazo tan cálido como los momentos que vivimos juntos en aquellos tiempos...
Promediando el ansiado encuentro, intentamos encontrar alguna respuesta al asombro que nos dio volver a vernos después de 30 años de separación. Lo cierto es que nos vimos casi todos, algunos tuvieron que viajar muchos quilómetros para estar allí ése día, como Fernando Zaretti, que vino desde Bariloche y como Sandra Tou, que vive en Mar del Plata. Con algunos hacía veinte años que no nos veíamos, con otros treinta y con otros más de 30 años... Nos emocionó muchísimo reencontrarnos, y a la vez no volvíamos de nuestro asombro de ser tantos los que acudimos a la reunión.
Algunos de los presentes, como Pablo Crimi, Verónica Melgar, Sandra Tou, Sergio Sueiro, Claudia Sáenz y otros, expusieron las posibles razones que hicieron realidad "estar juntos nuevamente".
Se dijo que fue tan lindo y fuerte lo que pasó en aquellos cinco años que fueron desde 1973 a 1978, que era la razón que nos hizo juntarnos, otros justificaron el éxito feliz de la renión, a la edad por la cual estábamos atravesando en este momento, como queriendo significar que estábamos "de vuelta", con matrimonios y separaciones, hijos casados e inclusive nietos... trabajos encontrados y perdidos... y justo en este momento ya nos encontrábamos, en cierto modo, libres de las oblicaciones que te impone la vida... se trató de justificar con la libertad que tuvimos en la adolescencia, las cosas nuevas que vivíamos a pleno por ser "chicos que íbamos creciendo, y aprendiendo", con lo alegre del grupo de nuestro curso, con los tiempos de los años 70, algo más tranquilos... ahora teníamos y podíamos tener tiempo para recordar, reunirnos para contarnos miles de cosas. Antes la vida nos impedía hacerlo, ahora, la misma vida nos daba algo de tiempo para regresar en anécdotas a aquellos años de la secundaria...
Me parece que hay mucho de cada una de esas expresiones, y que todo, absolutamente todo, nos hizo sentir algo muy fuerte y maravilloso a la vez.
El grupo de chicas y chicos tan buenos, tan risueños, los años 70, el colegio, el patio del colegio, el campo en donde hacíamos gimnasia, los profesores que tuvimos desde 1er año hasta 5to. las veredas y las calles que caminamos para ir al colegio, los bailes para juntar dinero e irnos de viaje de egresados, los momentos que pasamos en la casa de Mercedes, todo eso y más, fueron y son parte de nostros.
Por eso, durante algunos años, y algunas veces, tal vez te sentíste "incompleto". Tal vez, en algún momento sentiste que te faltaba algo... porque uno, no es tan solo un nombre y un apellido, o un cúmulo de años encima a los que llamamos ingratamente "experiencia", somos mucho más que éso.
El colegio era nuestro, pero nosotros nos sentíamos parte de él, y lo mismo ocurriá con el grupo de gente, que si bien éramos compañeros y amigos, nos sentíamos parte de cada uno de esas almas. Y los lugares comunes de aquel entonces, las calles y las veredas, las paradas de colectivo y las vías del tren, los barrios en donde vivíamos, o en donde vivían nuestros compañeros y amigos, la niebla del invierno, y las sombras que daban los árboles de la canchita fútbol, todo formaba parte de nosotros.
Y creo que justamente esto es lo que produjo el encuentro entre todos, que fue en realidad un intento por encontrarnos a nosotros mismos, fue el trabajo por encontrar la parte de nosotros que sentíamos que nos faltaba, los momentos que pasamos quisimos volverlos a vivir.
Revivir aquellos momentos, intentar revivir aquellos felices momentos, fue en parte, un intento por recuperar las partes que nos hacen verdaderamente nosotros mismos.
Ahora, que ya somos grandes, diría que algo otoñales, sabemos un poco más sobre nosotros, conocemos un poquito más de qué se trata la vida, y hallamos un sábado lluvioso y frío de mayo, las risas, los abrazos y algunos lugares a los que pertenecíamos.
El 30 de mayo, recuperé algunos pedacitos de mi mismo que había dejado en la secundaria, cuando era adolescente.
Ahora siento que estoy algo más completo.
Recuperé mi propia historia, mis lugares a los cuales yo sentí que pertenecía, a mis compañeros... los recuperé también.
FOTO: Sergio Sueiro, en el frente del aula de 5to. 2da. con la cordobesa, intentando explicarle algo que nunca nadie le entendió: matemática. De espaldas, varias chicas.