
Y llegó octubre no más... todos sabíamos que el final estaba ahí, en poquísimos días todo se terminaría.
Pero este ante último mes, lo vivimos a full. Lo viví con todo, lo sentí en cuerpo y alma. Tanto, que aún puedo recordar muchos momentos por los que pasé en aquel mes en particular.
Estaba aceleradísimo, fueron miles y miles de cosas que hice junto a todos mis compañeros y amigos.... todos revoloteávamos por doquier, sin mencionar ni una sola palabra sobre noviembre, sobre el mes del final de nuestra etapa más feliz.
Se paseaba por todo el colegio, sentíamos que una sombra nos iba cubriendo cada día un poco más, pero no había quejas, ni dudas, ni nada... no mencionabamos nada que se relacionara con el fin del ciclo lectivo 1978.
Noviembre, nos juntó en los primeros días para festejar mis 18 años... hice la fiesta en casa, vinieron casi todos, y algunos más, ya que también vinieron los que no iban con nosotros a la secundaria, pero eran amigos, o hermanos o simplemente compinches de aquellos maravilosos años 70.
Ya vivíamos los últimos 20 días de clases, y nadie se animó a decir ni una sola palabra, no queríamos hablar de eso, no teníamos coraje para hacerlo, la inminencia del final de toda una vida rica justamente de éso, de vida, nos llegaba brutal y velozmente
Hoy, 16 de octubre de 2009, a más de 30 años de esos últimos días, nos encontramos nuevamente juntos, y si bien no compartimos pupitres, compartimos abrazos, risas y millones de cálidos recuerdos.
