TODAS LAS IMÁGENES DE LOS EGRESADOS 1978 !

Se creó un nuevo espacio, especialmente dedicado a las imágenes, fotos y videos de nuestro Grupo de Egresados.
Si querés verlas, lo único que tenés que hacer es clickear acá:


No tenés que buscar nada en ningún portal, ni navegar ni nada, a un click con el mouse, estás de todas esas hermosas imágenes que siempre quisiste ver, y que a partir de ahora, ya son tuyas.

jueves, 18 de junio de 2009

Las medidadas del tiempo.


Cuando me tocó votar por primera vez, lo hice en 1983. Me comprometí (por primera vez) en 1985, y recuerdo muy bien que mi padrino "Coco" falleció en el año 1991.
De grande, digamos, comencé a medir el tiempo de una manera completamente distinta a cómo lo hacía en mi infancia y en mi adolescencia. Esto, creo yo, nos pasó y nos pasa a todos...
Recuerdo cuando venían las fiestas, y todo era alegría, los regalos en el arbolito, y luego los cohetes. Era toda una fiesta. Hacía calor y cuando la temperatura comenzaba a bajar, yo sabía que tenía que ir preparándome para ir al colegio. Cuando el frío arreciaba, se venían la vaciones de invierno, aunque para mi sólo eran días sin ir al colegio.
El miedo que me dio el último día de clases en la escuela 17, porque en pocos meses más, comenzaba el colegio secundario con doce materias! Cómo haría para estudiar tanto, si ya se me complicaba mucho el hecho de tener cuatro?
En invierno vino la primer prueba escrita, estaba en primer año, y Antonelli me decía: es fácil, lo único que tenés que hacer es leer la historia como si fuera un cuento, si lo hacés así, se te va a hacer más llevadero memorizar nombres y fechas... a mitad de la secundaria Aníbal se alejaba del colegio, y en el invierno en que él se iba, se hizo el primer baile para juntar fondos para irnos de viaje de egresados, lo hicimos en la casa de Verónica Melgar, y antes de finalizar la clases nos fuimos a Palermo a festejar el día de la primavera, lo recuerdo muy bien.
Así, de esta manera, ibamos contabilizando el tiempo transcurrido. Los acontecimientos que nos iban ocurriendo, nos marcaban los momentos que vivimos, y los que estábamos por vivenciar.
Claro, eran otros tiempos... no trabajámos, y la única vez que nececitábamos saber la hora exácta era al al salir de casa, para llegar bien a clases. No más que eso, porque al salir sonaba un timbre.
Vivíamos los días al compás de los acontecimientos, por jornadas y por las cosas que deberíamos hacer al otro día, o el fin de semana.
Nuuestra infancia, e inclusve nuestra adolescencia, la medíamos de este modo. La vivimos de este modo.
Hoy, con 48 años, además de tener un reloj de pulsera muy "modernoso" que me birnda la hora, los minutos y los segundos, inclusive en mi celular tengo un reloj digital... hoy mido el tiempo por los días, las horas y los minutos que pasaron.
Lo veo todo de otro manera. Antes me sobraba el tiempo que no medía, y lo cierto es que hoy, me doy cuenta de que me va a faltar tiempo, al que mido hasta los segundos.
Por todas estas cosas, me parece, que extraño lo de antes. Nada nuevo, pero quería decirlo.
FOTO: Cumleaños de Claudia Sáenz en 1977.

viernes, 12 de junio de 2009

Encontrarse con una parte de nuestra vida, con una parte de nostros mismos.



El sábado 30 de mayo pasado, todos los que fuimos alumnos de 5to. 2da. a mediados de los años 70, y recibidos en 1978, nos reunimos en un abrazo tan cálido como los momentos que vivimos juntos en aquellos tiempos...

Promediando el ansiado encuentro, intentamos encontrar alguna respuesta al asombro que nos dio volver a vernos después de 30 años de separación. Lo cierto es que nos vimos casi todos, algunos tuvieron que viajar muchos quilómetros para estar allí ése día, como Fernando Zaretti, que vino desde Bariloche y como Sandra Tou, que vive en Mar del Plata. Con algunos hacía veinte años que no nos veíamos, con otros treinta y con otros más de 30 años... Nos emocionó muchísimo reencontrarnos, y a la vez no volvíamos de nuestro asombro de ser tantos los que acudimos a la reunión.
Algunos de los presentes, como Pablo Crimi, Verónica Melgar, Sandra Tou, Sergio Sueiro, Claudia Sáenz y otros, expusieron las posibles razones que hicieron realidad "estar juntos nuevamente".

Se dijo que fue tan lindo y fuerte lo que pasó en aquellos cinco años que fueron desde 1973 a 1978, que era la razón que nos hizo juntarnos, otros justificaron el éxito feliz de la renión, a la edad por la cual estábamos atravesando en este momento, como queriendo significar que estábamos "de vuelta", con matrimonios y separaciones, hijos casados e inclusive nietos... trabajos encontrados y perdidos... y justo en este momento ya nos encontrábamos, en cierto modo, libres de las oblicaciones que te impone la vida... se trató de justificar con la libertad que tuvimos en la adolescencia, las cosas nuevas que vivíamos a pleno por ser "chicos que íbamos creciendo, y aprendiendo", con lo alegre del grupo de nuestro curso, con los tiempos de los años 70, algo más tranquilos... ahora teníamos y podíamos tener tiempo para recordar, reunirnos para contarnos miles de cosas. Antes la vida nos impedía hacerlo, ahora, la misma vida nos daba algo de tiempo para regresar en anécdotas a aquellos años de la secundaria...


Me parece que hay mucho de cada una de esas expresiones, y que todo, absolutamente todo, nos hizo sentir algo muy fuerte y maravilloso a la vez.
El grupo de chicas y chicos tan buenos, tan risueños, los años 70, el colegio, el patio del colegio, el campo en donde hacíamos gimnasia, los profesores que tuvimos desde 1er año hasta 5to. las veredas y las calles que caminamos para ir al colegio, los bailes para juntar dinero e irnos de viaje de egresados, los momentos que pasamos en la casa de Mercedes, todo eso y más, fueron y son parte de nostros.
Por eso, durante algunos años, y algunas veces, tal vez te sentíste "incompleto". Tal vez, en algún momento sentiste que te faltaba algo... porque uno, no es tan solo un nombre y un apellido, o un cúmulo de años encima a los que llamamos ingratamente "experiencia", somos mucho más que éso.
El colegio era nuestro, pero nosotros nos sentíamos parte de él, y lo mismo ocurriá con el grupo de gente, que si bien éramos compañeros y amigos, nos sentíamos parte de cada uno de esas almas. Y los lugares comunes de aquel entonces, las calles y las veredas, las paradas de colectivo y las vías del tren, los barrios en donde vivíamos, o en donde vivían nuestros compañeros y amigos, la niebla del invierno, y las sombras que daban los árboles de la canchita fútbol, todo formaba parte de nosotros.
Y creo que justamente esto es lo que produjo el encuentro entre todos, que fue en realidad un intento por encontrarnos a nosotros mismos, fue el trabajo por encontrar la parte de nosotros que sentíamos que nos faltaba, los momentos que pasamos quisimos volverlos a vivir.
Revivir aquellos momentos, intentar revivir aquellos felices momentos, fue en parte, un intento por recuperar las partes que nos hacen verdaderamente nosotros mismos.
Ahora, que ya somos grandes, diría que algo otoñales, sabemos un poco más sobre nosotros, conocemos un poquito más de qué se trata la vida, y hallamos un sábado lluvioso y frío de mayo, las risas, los abrazos y algunos lugares a los que pertenecíamos.
El 30 de mayo, recuperé algunos pedacitos de mi mismo que había dejado en la secundaria, cuando era adolescente.
Ahora siento que estoy algo más completo.
Recuperé mi propia historia, mis lugares a los cuales yo sentí que pertenecía, a mis compañeros... los recuperé también.
FOTO: Sergio Sueiro, en el frente del aula de 5to. 2da. con la cordobesa, intentando explicarle algo que nunca nadie le entendió: matemática. De espaldas, varias chicas.

domingo, 7 de junio de 2009

Por sus frutos los conocerás



Estuvimos juntos durante cinco años. Este corto tiempo, fue suficiente para afianzar una relación que duró más de 30 años...

Cuando nos conocimos, eramos adolescentes y crecimos juntos entre risas, bromas los profesores, el colegio, la junventud de nuestros padres, los días de sol de los años 70 y miles de juegos que nos dejaron ciertas enseñanzas que aún hoy llevamos como guía de vida.

El sábado 30 de mayo del corriente año, intentamos reunirnos para un reencuentro esperado. Logramos convocar a la mayoría, y nos confundimos entre abrazos y muy cálidos saludos. Nos vimos con los que no tuvimos contacto en más de 30 años, o con otros que no veíamos desde hace 15 o veinte años. Algunos viajaron cientes de kilómetros, y otros miles, para estar en esa reunión. Y todo para reirnos otra vez, y recoerdar cómo lo hacímos en clase...

Charlamos y recordamos viejos tiempos en los que todo nos era nuevo, y maravilloso. Brindamos por el reencuentro tan esperado, cantamos y nos reímos como antes. En algún momento, nos pareció que habíamos regresado, que ya no era un encuentro sino un momento único, tan único como los que pasamos en la secundaria.

En la secundaria, hacíamos chistes, estudiámbamos, nos reíamos, estábamos todo el tiempo a la espectativa del grupo y todo lo que hacíamos nos indicaba lo que significaba cada una de nuestras acciones. Lo gracioso que era el que hacía el chiste, lo bueno que era quien nos abrazaba mientras nos decía lo bueno que era estar juntos, lo inteligete que era quien tenía buenas notas sin la nececidad de estudiar... todas las cosas que hacíamos hablaban de nosotros.

El 30 de mayo, en la casa de Mercedes, cuando íbamos llegando de a uno, y nos abrazamos como en los años 70, la manera en que disfrutamos ese breve momento, todo, absolutamente todo, también habló sobre nosotros. Los afectos no se pierden cuando provienen del corazón y sentirse completo con la presencia del otro... somos lo que decimos, lo que hacemos, lo que expresamos y lo que sentimos.

Todos los instantes que vivimos juntos, y los recuerdos que tenemos de aquella época nos produjeron una sensación de bienestar indescriptible. Hicimos crecer una plantita, a la que regamos y atendimos durante muchos años, la vimos crecer y dar sus frutos.

Unos frutos, muy dulces.

FOTO: Oscar Miñarro, a punto de brindar en la casa de Mercedes Bott, el sábado 30 de mayo.

martes, 2 de junio de 2009

Hacedora de Sueños



Mercedes Bott, fue nuestra compañera desde 3er. año, estamos hablando de 1975... y desde el principio se mostró generosa con todos nosotros. Casi sin conocernos, nos invitó a todos a pasar por su casa, para estudiar y mientras tanto, tomar unos mates...
Ni bien pusimos un pie en su casa, nos encontramos en todo momento con música, con la enorme bondad de sus padres, y de sus hermanos. Fuimos bien recibidos, y muy pero muy bien atendidos, en todo sentido. Jamás nos faltó algo para beber o algo para comer.
Fuimos también invitados privilegiados, porque participamos de cumpleaños y fiestas familiares, asados de navidad y de fin de año... el plato o la copa para cualquiera de nosotros, siempre estaba disponible.
Allí, en su casa, se fue forjando este noble y cálido sentimiento que nos lleva una y otra vez a recordar con felicidad lo hermoso que fueron aquellos días de la secundaria.
Una excelente ompañera, una gran amiga y hermana de sangre... y por si fuera poco, la que hizo que nuestro sueño se concretara en el mismo lugar que dio origen a nuestra gran amistad.
Ni bien me comunico con ella, me propone hacer la reunión en su casa: no me dio alternativas, tenía que ser en su casa de la calle Villa de Luján, lo deseaba con el alma, y la verdad es que nadie lo puso en duda ni siquiera por medio segundo!
Y lo hizo nuevamante, nos volvió a reunir como en aquellos años, volvimos a verla "guitar la tocarra" (al decir de Pablo) y volvimos a cantar canciones de Suí Generis, a reirnos y volvimos, por unos intantes, a sentir que estábamos en aquella época... y creo que sí lo estábamos... llegamos con nuestros más bellos recuerdos, desde lo más profundo de nuestra alma, y con la tibieza propia del lugar que le da origen a tan noble sentimiento.
Gracias a Mercedes, se hizo realidad nuestro sueño, que era estar juntos de nuevo.

Custodia fiel de todos nuestros momentos



La primera en visitar este Blog, en realidad, la primera en "hallarlo", una de las primeras en llegar a la primera reunión después de tantos años, la primera en emocionarse en cada abrazo y una de las más compenetradas con la historia que nos unió y aún nos sigue llegando al corazón, igual que en aquellos cálidos años... Viviana González, siempre fue "La Gonza" y una muy aguda observadora de nuestras vidas en el secundario, y como siempre, ha conservado algunos escritos que a pesar del tiempo, te van a seguir emocionando, por su procedencia, y desde ya, por su dulce contenido.

Con todo su corazón nos aporta los textos que ahora podemos compartir todos alumnos de ayer:
El 24 de noviembre de 1978 Pablo Crimi escribió:

"Yo no siento la partida.
Nunca la sentí.
Si veo como les inunda una pálida sonrisa,
que prodiga una película transparente sobre los ojos,
que de tan transparente concibe turbiedad
y cae hecha una gota sobre las mejillas...no me inmuto.
Tal vez aunque quisiera no podría dejarlas pasar deslizándose sobre mi mejilla.
El fin o existe.
Es un cambio momentáneo,
una modificación mundana.
Afianzando nuentra longeva amistad lucharemos contra ella"
y el Carro el mismo día excribía:

"¿Dónde iran a parar estos transeuntes del mundo que una vez estivieron juntos?. Tendrás esposo, hijos hermosos y seguramente un Diós en quién cifrar tu esperanza... ¿Y el 5º 2da?........Observarás tu prole y la verás besarse con otras y tomarse de la mano y pasar una hoja debajo del banco y con temor. Y gritarán: ¡Faltó la de Higiene!.Más llegará un 1978 igual a éste.Ése es el momento en el qué nos encontrarás nuevamente reunidos y, como la primera figurita, la volveremos a morder de contentos"

Es inevitable leer ésto, escrito hacen tanto tiempo, y no sentir que los años, para muchos de nosotros, transcurrieron de manera distinta que para el resto del mundo.Que hay una partecita dentro nuestro que no envejece, que es atemporal. Que esas palabras escritas en un cuaderno que se volvió amarillo por el paso del tiempo, se mantuvieron intactas en nosotros, tal vez sin haberlas leído nunca."Nosotros, los antes, ya no somos los mismos" escribió un famoso. Y sin embargo hemos comprobado que ésto no es siempre así, ni para todos.. Fuimos y somos los mismos.¿Qué era esperable del reencuentro? ¿Qué hubiera sido lo normal para otros? ¿Quizás pasar lárgas horas contándonos nuestras vidas, nuestras alegrías y nuiestros infortunios?.. Me brota una sonrisa. Esa parte ocupó un pequeño espacio, muy pequeño. "¿Y vos? ¿cuántos hijos tenés? ¿de qué edades? ¿cuántes parejas hasta el momento? ¿Y tus viejos?" .Y después vino lo que ya esperábamos. El "¿Te acordás cuando.....?. Y brotaron las carcajadas, y volvimos a tener 18 años, y las horas volaron, y nos fuimos con ganas de más, de mucho más.Algunos saludos tímidos, no sabiendo que iba a pasar. Otros con abrazos interminables como aquel 30 de noviembre.Con presencias, con ausencias, con ausentes presentes constantemente.Y llegará otro reencuentro, y serán muchos más, y no nos aburriremos de decir ¿te acordás cuando....? porque en cinco años pasó mucho, muchísimo. Ya lo escribí alguna vez: somos privilegiados por poder vivir ésto de esta manera, con esta intensidad, con esta alegría. Somos privilegiados porque la vida nos reunió, y porque, pese a todo, no estamos dejando que nos separe.
Viviana

lunes, 1 de junio de 2009

Finalmente llegó el 30 de Mayo !

Llegó el 30 de mayo tan esperado, y nos fuimos abrazando con la misma calidez que hace 30 años atrás...

De a uno fueron llegando, y los abrazos y el carño se multiplicaron hasta el infinito!
Claudia Sáenz y Viviana González las primeras en llegar... y más recuerdos y risas y compañeros que no veíamos desde hace muchísimo tiempo... también hubo emociones fuertes, a medida que se abría la puerta y entraba otro y otro y parecía que eramos como... bueno, la moyoría.
Hubo sorpresas para todos, porque la verdad es que los años de ausencia física, hicieron un buen trabajo, y en algunos casos nos impidió reconocer en la inmediatez a quien teníamos enfrente.
Personalmente, jamás creí que esto iría a ocurrir: me jacté siempre de tenerlos a todos registrados fielmente en mi memoria... pero las hojas del almanaque, impiadoso fueron cayendo lenta, aunque inexorablemente, para mi, y para todos.
Nada pudo más que las ganas de vernos. Ni la lluvia, ni el frío ni siquiera el poquísimo tiempo que tuvimos para disfrutar nuevamente, del clima del Colegio Secundario, con el cual nos hallábamos tan consustanciados.
De a poco, iré comentando todo lo ocurrido, subiré imágenes y contaré secretos que guardé desde que los comenzé a convocar a todos, es decir desde abril, hasta hoy lunes 1ro. de junio.
Algunos son muy jugosos... seguro les va a gustar !
Esta es la primera entrega de las fotos, pero seguiré publicando más, conforme me vayan llegando las que sacaron todos ustedes también. Inclusive, puedo agregar dos o tres videos.
Foto: Fernando Zaretti, Sergio Sueiro, Sandra Tou, Gustavo Racimora, Marcelo Farías, Patricia Sosa, María del Carmen Patané, Alicia Dacosta Torres, Claudia Sáenz, Paula Skudín, Verónica Melgar y Mercedes Bott, Alfonzo Benitez, Clara Candela y Alberto Malalán.
Atenti: si querés escribir algo en este Blog, volcar aquí todo lo que vivíste en este encuentro, simplemente enviáme un mail y de inmediato lo subiré a nuestro Blog. Además, si te gusta alguna foto que estás viendo, o algún video, lo solicitás vía mail, y te lo hago llegar!



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