TODAS LAS IMÁGENES DE LOS EGRESADOS 1978 !

Se creó un nuevo espacio, especialmente dedicado a las imágenes, fotos y videos de nuestro Grupo de Egresados.
Si querés verlas, lo único que tenés que hacer es clickear acá:


No tenés que buscar nada en ningún portal, ni navegar ni nada, a un click con el mouse, estás de todas esas hermosas imágenes que siempre quisiste ver, y que a partir de ahora, ya son tuyas.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Y 36 años no es nada...

Desde marzo de 1974, en que comenzamos las clases en el José Hernández de Castelar, hasta nuestros días, han pasado ni más ni menos que 36 años... por aquellos años setenta, recuerdo que en el aula eramos como 45 alumnos, o tal vez más. Al iniciar el segundo año, ya eramos muchos menos. Pero, desde aquel 1974, es que nos conocemos la mayoría de los que egresamos en 1978. Desde el primer momento comenzó todo aquello que hoy recordamos con tanto amor.
El 17 de de este mes (diciembre) estuvimos en el departamento de Viviana González, y ya comenzamos a planear el próximo encuentro.
Seguimos disfrutando al estar juntos, y recordar esos momentos tan lindos de la secundaria, por un lado, y por otro, contar lo que nos ha ocurrido durante todos estos años fuera del colegio, es decir, en la vida que a cada unos nos tocó en suerte.
Aún tenemos muchas cosas para compartir, risas que disfrutar y miles y miles de recuerdos.
Nos vemos en 2011 !
Foto: Fernando Liberti, Sergio Sueiro, Alberto Malalán, Viviana González, y Verónica Melgar. Faltan en la imagen, Claudia Sáenz, Celia, la esposa de Alberto Malalán y Marta Luján. Yo, no pude estar detrás de la cámara y en el sillón a la vez...

sábado, 18 de diciembre de 2010

EL CUMPLEAÑOS DE VIVIANA, fue el último que festejamos en 2010.
Nos reímos mucho, comimos y bebimos... gracias a Dios... Todo lo que comimos, lo cocinó Viviana, y todo lo que tomamos, lo compró Viviana menos una botella de "tintillo" que llevó Sergio.
Aademás de contar miles de cosas y comenzar a diagramar próximas reuniones de Egresados78. no paramos de charlar, y el tiempo se pasó volando, cuando nos quisimos acordar, ya eran las 03hs de la madrugada del 18 de diciembre... en cierto modo, volvimos por unos minutos, a lo mismas costumbres de antes, cuando estábamos en la secundaria, es decir, volvimos a pasarla bien simplemente estando juntos, y reírnos de nosotros mismos, y de las cosas más mínimas de la vida.
Así fuimos en aquellos años en que fuimos al Colegio, y por lo visto, seguimos con las mismas costumbres, como siempre, como antes, como más nos gusta ser y estar, tranquilos con nuestras cosas que fueron nuestra vida, y que hoy son nuestros tiernos recuerdos.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Todos tenemos 50 años

Hasta ayer nomás, era de cuareinti tantos... hoy, ya soy de cincuenta.
Medio siglo junto al pueblo, dice el epígrafe de Crónica, y la verdad que ser "cincuentenario" no es para publicar en ningún lado. Medio siglo, suena a Antropología, o al menos, a historia muy antigua, por no decir medieval...
Lo cierto es que soy el último en cumplir los 50... o sea, soy el más chico de todos, o no? De todos modos, esto no me contenta, ni me contiene el lagrimón que me aflora porfiadamente como la lluvia que mojaba a Antonelli en la secundaria. En fín, un bajón.
Una amiga, al saludarme me quiso tranquilizar diciéndome: "no te hagás problemas (el problema se hizo solo, e realidad) ya se te va a pasar..." y lo que me parece es que la edad no sólo no se te pasa (salvo que crepés) sino que además, se te va a agravar! Luego vienen los malditos cómplices del 50, es decir, 51, 52... 55, 60 y 65... y basta para mi ! No cumplo más!
Qué historia tonta es ésa de que a los 50 años ya vivíste más de la mitad de la vida??? Pero si yo comencé a vivir a los 15 años, es decir, tengo 35 no más, pero me siento de 25 ! (como dos de 25) y si tiene razón Sergio: Me siento bárbaro, estupendo: Juan no te hagás problemas... luego de un silencio bastante prolongado, siguió: y bueno, es así la vida...
Soy el último, en cumplir los cincuenta, ahora todos tenemos ciencuenta años... y monedas...

sábado, 30 de octubre de 2010

El Museo de Los Querubines no es un museo.

El viernes próximo pasado, tuve que ir a hacer una guardia al Museo de "Los Querubines", en la calle Salta, a una cuadra de Plaza de Mayo. Allí, es San Telmo (por unos metros de diferencia, no más...) en ese museo, se exhiben juguetes de niños (por eso Querubines, no porque ser un museo de angelitos), puertas y herrajes "antiguos", envases de diversos productos, y algunas fotografías...
Las puertas, los enrejados, y otras aberturas son las mismas que pude ver, e inclusive utilizar siendo yo "un niño" de ni más de ocho años. Del mismo modo, los picaportes que allí se muestran, y los timbres de aquellos tiempos, datados en 1910, pero que en los años 60, tenían la edad que ahora yo tengo... y los envases que se muestran en las vidrieras del museo, son de jabones, o fósforos, talco y otros más que fueron de uso común en mi niñez. Es decir, que no le veo la gracia (ni medio) a un museo de cosas que sólo muestra cosas que yo mismo he podido utilizar, siendo algunas nuevas, y darle un uso diario, lo cual para mi era común, cotidiano como hoy enviar un sms.
Aparentemente, llegar a los 50 años de edad, o de lo que sea, te hace apto para aparecer en un museo.
Entonces, yo me pregunto, por qué no se van a la mierda???
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FOTO: Mi perrita "Tita" y Yo, paseando cerca de casa.

domingo, 10 de octubre de 2010

De un siglo al otro

Nacimos en los años 60, más o menos, porque algunos nacieron antes, en el 58, tal vez 1959... pero todos somos de mil novescientos y tantos... Yo, del 3 de noviembre de 1960. Soy "de Jure", Frondizi era el presidente, elegido en elecciones "libres...", aunque algo custodiadas por uniformados muy poco generosos.
Mis padres, ambos dos, de principios del Siglo XX, del 21 mi padre y del 28 mi santa madre. Criados ambos, por sus padres (mis abuelitos queridos) que descendieron a su vez, de barcos italianos y españoles.
Todos ellos, mis abuelos, nacidos en el 19... no el año, sino el Siglo XIX cuyas enseñanzas (de aquellos años del Siglo anterior al nuestro) transmitieron a nuestros padres, y ellos, lógicamente, a nosotros. Tal vez sea algo difícil de digerir, pero e´así no más...!
Si todo lo que aprendimos fue bueno, o no, lo estamos viendo justo en este mismo instante, con la edad que ya logramos obtener (gracias a Dios) y con la capacidad cierta de evaluar, sinceramente y con ecuanimidad, el bagaje educacional que supimos conseguir.
No tenés que pensar mucho, te ponés frente al espejo y si comenzás a recordar todo lo que te decían tus padres, llegarás a dos conclusiones: 1.- Manrrique tenía razón... todo tiempo pasado fue mejor. 2.- Cuánta guita tu hubieras ahorrado si en vez de ir al "Psicólogo" recordabas todas las cosas que te decían tus abuelos y tus padres... y ni te cuento de los problemas que NO hubieras tenido.
Los tiempos cambiaron, decimos cuando queremos comparar épocas distintas de distintas generaciones... comparar podemos comparar, pero no sé si la comparación es buena. Pero caés en ése lugar siempre, y comparás la manera de vivir de antes con la que estás viviendo hoy.
Puede ser una decepción.
Hace poco tiempo atrás, Camila, la hija de Claudia Sáenz, me dijo "cuando ustedes eran chicos, no había nada" (refiriéndose a celulares con cámara y computadoras) queriendo expresar que "eran tiempos aburridos" aquellos de los años 70.... pero todos sabemos que fueron justamente todo lo contrario!
En cierto modo, Camila tenía razón, cuando eramos quinceañeros no había nada de lo que hay ahora. Me refiero a cosas materiales, pero sí había otras cosas, que hoy no existen para los adolescentes de por lo menos los últimos 20 años...
Todo lo referido a la Tecnología en los años 70, se resumía tan sólo en radio de AM, TV en Blanco y Negro y recién sobre mediados y finales de los 70, la FM. Nada más. Pero, qué manera de reirnos, y de qué manera lo pasamos que lo recordamos con una enorme felicidad hasta ahora!
Lo contrario ocurre hoy con los pibes y pibas de quince, que teniendo toda "la parafernaria de la tecnología digital" siempre les falta algo para estar bien.
Obviamente, no todos los adolescentes de hoy en día tienen las mismas necesidades ni las mismas preocupaciones, pero en general hoy es muy difícil el pasaje por la "edad del pavo", me parece a mí, más complicada que antes.
A nosotros, nos pasa de grandes... eramos muy felices con poco, o nada, y hoy cambió todo.
Tuvimos que adaptarnos a las nuevas tecnologías, que en muchos casos, nos guían la vida. Mejor dicho, nos dejamos llevar por los chiches del Siglo XXI. Tanto que no nos desprendemos del "Celu" ni cuando vamos al baño, y casi todo para nosotros pasa por la "velocidad de la banda ancha". Y hay más, mucho más...
Lo peor para mi... es que no puedo defender mis ideales sin vulnerar mis convicciones, y esto me jode! Quiero significar que lo que dije anteriromente es lo que siento, y a la vez, usando Internet nos pudimos reunir nuevamente después de 30 años de no vernos, y encontramos a algunos compas por FaceBook y por intermedio del Mail, y las muy poderosas herramientas de la Web.
O sea, no puedo defender lo que digo... menos mal que lo puedo pensar y compartir con mis amigos, que no les parece en absoluto que tengo algo de razón, pero como me aman, al menos me dicen ...sí Juan, tenés razón...



viernes, 17 de septiembre de 2010

Nunca me lo hubiera imaginado...


Es cierto, la vida te da sorpresas... hace ya unas semanas atrás, estaba yo en el súper, eligiendo algo que quería comprar, cuando se me acerca una señora de unos setenta años... y me dice: "yo a vos te conozco..." La miré mientras ella estaba justo frente a mi, y a pesar de esforzar mi memoria, no pude sacar de dónde podría yo conocer a esa mujer. Estaba seguro que se trataba de una confusión, porque si algo no me ha fallada nunca, justamente fue la memoria. Recuerdo detalles que yo mismo me asombro de lo que se guarda "en mi cincuentenario cerebro". Sin embargo, cualquier esfuerzo para recordar esa persona, eran por completo infrutuosos.
Me dijo: me acurdo cuando salían del José Hernandez, todos juntos, recurdo también a un muchacho alto que le decían "el mego" o algo por el estilo... yo siempre los veía desde mi casa, e inclusive también los oía charlar... (en este punto, mi asombro era más abultado que mi propia edad) - me refiero a la edad "cronos", no la real, porque aún sigo teniendo 17, tal vez 18 años... -
Yo vivo en la esquina de A. del Valle y Bucetich... la casa blanca de la esquina, con la pared bajita del jardincito... Era la casa en donde nos juntábamos para deliberar a dónde iriamos después del colegio, o donde nos juntábamos unos minutos antes de entrar, sentados en la parecita de su jardincito....
La señora escuchaba nuestras risas, todo lo que decíamos, nos reconocía a todos... luego me dijo también que se acordaba cuando yo pasaba con mi madre por su vereda (totalmente cierto, íbamos a comprar al mercadito "Los cuñados" de Olindo Servis).
Nunca me hubiera imaginado que nos miraban de lejos, y tuvieron que pasar más de treinta años para enterarme de eso, y de pura casualidad...

----------------en construcción-----------------------

viernes, 30 de julio de 2010

El Norte, el Sur y todos juntos una vez más

Teníamos que coordinar muy bien todo. Era una apuesta bien difícil. Debíamos conjugar a Tucumán, Mar del Plata, Bariloche, Caleta Olivia y Estados Unidos de Norte América, para que se generara una gran reunión de ex egresados.
Sandra Tou pudo venir desde la costa atlántica, y José Luis Conde desde "el jardín de la república" juntamente con Marcelo Orlando Carrizo desde las tierras "pinguinescas", aunque Zaretti y Giancaspro no pudieron concurrir.
De todos modos, fuimos más de 20 los amigos que nos juntamos en la casa de Mercedes Bott (Las tres Marías) y vivimos unas horas verdaderamente maravillosas!
En el Blog de Imágenes de los Egresados, vas a poder ver a todos los que fueron, en fotos y en video. Lo único que tenés que hacer es pinchar acá!
FOTO: José Luis, su pequeña hijita, su esposa, Chacho, Pitula y Carrizo.

viernes, 18 de junio de 2010

Todo lo que pasamos

Durante nuestra maravilloso paso por el secundario pasamos momentos inolvidables, que inclusive formaron a las personas que hoy somos. Haber finalizado esa etapa, en principio, para todos nosotros fue una pérdida enorme. Creímos que con el final de la secundaria se terminaban también los días plenos de felicidad. El ingreso a la universidad, el primer trabajo, el matrimonio de juventud todo eso también nos dio felicidad enorme, distinto a todo lo que fue la secundaria, pero con miles y miles de instantes repletos de placer. Los casamientos y el título terciario nos formaron ya como adultos "re jóvenes", con obligaciones más complejas de las que teníamos a los 16 años... nuestra época de oro. Algunas pérdidas, y varios fracasos con otras perdidas más, nos sacudieron en el intento de forjarnos como adultos, cambios laborales, cambios de domicilio, de estado civil e inclusive de religión, nos moldearon lenta pero constantemente con la esencia que nos impulsó desde el principio.
A más de treinta años de aquellos tan pero tan dulces tiempos, al ver hacia atrás podemos regocijarnos de los tiempos que nos tocó estar juntos, y recordamos también con tristeza a todos aquellos que ya no están presentes, las cosas que hacíamos y que ya no podemos hacer, los momentos de los años 70, y todo eso y más, como perdidas irrecuperables. Tal vez lo sean, pero todo esto es lo que hizo que hoy seamos como somos. Con nuestras familias, nuestros hijos, nuestros hogares formados a partir de una juventud maravillosa de verdad... somos los que hacemos y fuimos lo que el corazón nos fue marcando latido a latido durante nuestra adolescencia.
Ya estamos grandes, rumbo a los cincuenta años. Cuando hablo con algún pibe de 15 años, y le cuento que ayer nomás terminé la secundaria no me puede creer... y sin embargo yo lo siento así.
Si hoy la vida nos hizo llegar hasta donde llegamos, debemos dar las gracias

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domingo, 23 de mayo de 2010

El Sol del 25 viene asomando...

Todos esos 25 de mayo de aquellos años 70, fueron tan distintos a los actuales! Recuerdo el frío tremendísimo de aquellas fechas, para colmo se conjugaba siempre con días nublados, típicos en esos inviernos setentistas. Pantalones de corderoy, camisetas de mangas largas, camisas, pulloveres gruesos bugandas guantes y blazers, todo era poco para mitigar el intenso frío de aquellos días... y claro, teníamos que ir al colegio (no como ahora que faltan) y bien temprano, para izar la bandera, y cantar el himno nacional, con la rectora haciendo un discursillo alusivo al tema. Nadie la oyó jamás ni medio! Aún la recuerdo, allí parada con su sacón azul, leyendo una o dos o tres hojas... tal vez fueron 20 o sólo una, nunca tuvo importancia, ni el discurso ni tampoco ella... no?
Recuerdo bien, cómo Benitez cantaba gritando, y nadie le podía decir nada, porque pensaban que era euforia patriótica, y en realidad, El Benito, le hacía caso a Nora que nos decía que cantáramos con ganas, bien alto... bueno El Beno lo hacía, y no era el único, también otros dos o tres, pero no con tanto "patriotismo como él. Así pasamos nuestras fiestas patrias en el colegio, durante aquellos gloriosos años en que compartimos todos juntos la secundaria, la mejor época de nuestras vidas.

lunes, 19 de abril de 2010

Recuerdos sin rencores

En noviembre de 1978, como todos sabemos, fue mi cumpleaños. En casa se hizo una gran fiesta a la que concurrieron casi todos, seguramente vos que ahora estás leyendo estas líneas, te acordarás bien de esa noche.
Tuve la suerte de poder sacar algunas pocas fotos de mi cumpleaños, y a la semana siguiente, las llevé al colegio, para que la pudieran ver todos, incluidos los que no fueron. Claro, las fotos fueron pasando de mano en mano, hasta que, llegaron a la profesora de literatura Zulema Silva. Las miró a todas, con cierta "sonricita"y cuando llegó a la última dijo: "cómo, éste (por mi) se lleva materias y además le festejan el cumpleaños..." y la verdad que me molestó bastante ese comentario, y sobre todo con el tono en que lo dijo.
Lógicamente, quien de nosotros no tuvo algún entredicho con algún profesor o algún episodio poco feliz con alguien de colegio? Me parece que todos, de algún modo algo nos hizo sentir mal por aquellos años, pero a más de 30 de haber terminado, las cosas se ven de otra manera.
El año pasado obtuve el teléfono de la señora Zulema, y la estuve llamando sin resultados, quería invitarla a una de nuestras reuniones.
Ella también es parte de aquella hermosa historia.

miércoles, 14 de abril de 2010

Otra Efemérides más...

Marzo de 1979... no fue otro marzo más, sino que, fue la última vez que entraría al colegio como alumno, con mi uniforme, y por primera vez, con miedo.
Para ese mes, de aquel año 79, tuve que ir a rendir las dos últimas materias que me habían quedado previas, Geografía y Matemática... por supuesto, "la cordobesa" sería la presidenta de mesa... todo una garantía... y Dios, junto a todo el universo entero, estuvieron a mi favor, porque pude rendir bien ambas materias. Me despedí de los pocos compañeros y otros alumnos que habían ido a rendir, y volví a casa sin haber arreglado encontrarme con alguien, sin promesas de juntarnos en la casa de alguien, simplemente salí por la puerta principal, a principios de marzo de 1979.

Pocos días después, iba a trabajar a la mañana temprano y pasé por la puerta del colegio como tantas otras veces durante los cinco años de la secundaria, y ya desde una cuadra antes divisé a las chicas con sus guardapolvos blancos y los pibes con el blazer azul, y entre ellos ninguno de nosotros. La enorme melena anaranjada de "La Basa" que se veía desde dos cuadras no aparecía, ni el grupito que se juntaba en la estación de Castelar para ir juntos al cole...
Cuando pasé justo por la puerta del cole, Magdalena, estaba haciendo entrar a los pibes que iban llegando, y al verme me saludó displicentemente con un chau chau moviendo la manito a manera de despedida, mientras se daba vuelta para irse hacia dentro.
Tristeza es poco, algo de angustia, y mucha pero mucha bronca. Yo debía seguir mi camino, mientras que todos ellos entrarían al lugar en donde viví una parte importantísima de mi vida.

Pasaron algunos años, hasta que pude volver a pasar por la puerta del José Hernández, nunca más como antes, nunca.

jueves, 25 de febrero de 2010

Cómo olvidarla?

En la primera reunión del corriente año, como en la primera del año pasado, la hicimos en la casa de Mercedes.
Allí, a las "Tres Marías" comenzamos a ir desde 1975... en una época memorable, maravillosa de nuestras vidas.
Allí, en la calle Villa de Luján, estaba nuestro principal punto de encuentro, en donde además de ser recibidos de buen agrado, nunca nos faltó cariño y apoyo a cualquier iniciativa.
Don Oscar y Pitula, los papás de las chicas, Graciela, Mer y María del Carmen, eran también parte del grupo, y ellos nos hicieron parte de "su grupo", ya que cuando nosotros llegamos a ese hogar por primera vez, la familia Bott tenían amigos y un circulo muy importante de vecinos y allegados personales, entre los cuales nos fuimos sumando. Mejor dicho, nos sumaron como amigos de toda la vida. A nosotros vienen miles y miles de recuerdos imborrables, y hoy nosotros, los traemos nuevamente como si fuera ayer no más...