TODAS LAS IMÁGENES DE LOS EGRESADOS 1978 !

Se creó un nuevo espacio, especialmente dedicado a las imágenes, fotos y videos de nuestro Grupo de Egresados.
Si querés verlas, lo único que tenés que hacer es clickear acá:


No tenés que buscar nada en ningún portal, ni navegar ni nada, a un click con el mouse, estás de todas esas hermosas imágenes que siempre quisiste ver, y que a partir de ahora, ya son tuyas.

lunes, 19 de abril de 2010

Recuerdos sin rencores

En noviembre de 1978, como todos sabemos, fue mi cumpleaños. En casa se hizo una gran fiesta a la que concurrieron casi todos, seguramente vos que ahora estás leyendo estas líneas, te acordarás bien de esa noche.
Tuve la suerte de poder sacar algunas pocas fotos de mi cumpleaños, y a la semana siguiente, las llevé al colegio, para que la pudieran ver todos, incluidos los que no fueron. Claro, las fotos fueron pasando de mano en mano, hasta que, llegaron a la profesora de literatura Zulema Silva. Las miró a todas, con cierta "sonricita"y cuando llegó a la última dijo: "cómo, éste (por mi) se lleva materias y además le festejan el cumpleaños..." y la verdad que me molestó bastante ese comentario, y sobre todo con el tono en que lo dijo.
Lógicamente, quien de nosotros no tuvo algún entredicho con algún profesor o algún episodio poco feliz con alguien de colegio? Me parece que todos, de algún modo algo nos hizo sentir mal por aquellos años, pero a más de 30 de haber terminado, las cosas se ven de otra manera.
El año pasado obtuve el teléfono de la señora Zulema, y la estuve llamando sin resultados, quería invitarla a una de nuestras reuniones.
Ella también es parte de aquella hermosa historia.

miércoles, 14 de abril de 2010

Otra Efemérides más...

Marzo de 1979... no fue otro marzo más, sino que, fue la última vez que entraría al colegio como alumno, con mi uniforme, y por primera vez, con miedo.
Para ese mes, de aquel año 79, tuve que ir a rendir las dos últimas materias que me habían quedado previas, Geografía y Matemática... por supuesto, "la cordobesa" sería la presidenta de mesa... todo una garantía... y Dios, junto a todo el universo entero, estuvieron a mi favor, porque pude rendir bien ambas materias. Me despedí de los pocos compañeros y otros alumnos que habían ido a rendir, y volví a casa sin haber arreglado encontrarme con alguien, sin promesas de juntarnos en la casa de alguien, simplemente salí por la puerta principal, a principios de marzo de 1979.

Pocos días después, iba a trabajar a la mañana temprano y pasé por la puerta del colegio como tantas otras veces durante los cinco años de la secundaria, y ya desde una cuadra antes divisé a las chicas con sus guardapolvos blancos y los pibes con el blazer azul, y entre ellos ninguno de nosotros. La enorme melena anaranjada de "La Basa" que se veía desde dos cuadras no aparecía, ni el grupito que se juntaba en la estación de Castelar para ir juntos al cole...
Cuando pasé justo por la puerta del cole, Magdalena, estaba haciendo entrar a los pibes que iban llegando, y al verme me saludó displicentemente con un chau chau moviendo la manito a manera de despedida, mientras se daba vuelta para irse hacia dentro.
Tristeza es poco, algo de angustia, y mucha pero mucha bronca. Yo debía seguir mi camino, mientras que todos ellos entrarían al lugar en donde viví una parte importantísima de mi vida.

Pasaron algunos años, hasta que pude volver a pasar por la puerta del José Hernández, nunca más como antes, nunca.

jueves, 25 de febrero de 2010

Cómo olvidarla?

En la primera reunión del corriente año, como en la primera del año pasado, la hicimos en la casa de Mercedes.
Allí, a las "Tres Marías" comenzamos a ir desde 1975... en una época memorable, maravillosa de nuestras vidas.
Allí, en la calle Villa de Luján, estaba nuestro principal punto de encuentro, en donde además de ser recibidos de buen agrado, nunca nos faltó cariño y apoyo a cualquier iniciativa.
Don Oscar y Pitula, los papás de las chicas, Graciela, Mer y María del Carmen, eran también parte del grupo, y ellos nos hicieron parte de "su grupo", ya que cuando nosotros llegamos a ese hogar por primera vez, la familia Bott tenían amigos y un circulo muy importante de vecinos y allegados personales, entre los cuales nos fuimos sumando. Mejor dicho, nos sumaron como amigos de toda la vida. A nosotros vienen miles y miles de recuerdos imborrables, y hoy nosotros, los traemos nuevamente como si fuera ayer no más...

domingo, 13 de diciembre de 2009

Efemerides IV

Las Fiestas, en aquel diciembre de 1978... se parecieron mucho a las que pasamos juntos en años anteriores: brindábamos en nuestros respectivos domicilios, y luego El Malo, nos pasaba a buscar, para ir casa por casa a brindar nuevamente con nuestros compañeros y amigos.

Los brindis se multiplicaban por cinco, por diez... en fin, por la cantidad de amigos que visitábamos para Navidad y Fin de año. El punto final del recorrido: la casa de Mercedes, de otra manera no podía ser...

Recuerdo que el padre de Alberto ya había comprado una camioneta, y los que íbamos en la caja, al pasar cerca de alguna reunión familiar, sobre todo para fin de año, levantando las manos gritábamos: "...chupáme un huevo..." y la gente que estaba festejando contestaban: "Feliz año nuevo"! - momorable - por los siglos de los siglos.

La única diferencia, es que justamente ése, sería el último año que saldríamos de ronda como lo veníamos haciendo en los últimos años. Cuando nos despedimos, en aquella madrugada del 1ro de enero de 1979, quedamos que nos encontraríamos en poco tiempo.

Algunas cosas nos cambiaron un poco... compromisos, casamientos, mudanzas, hijos, separaciones y todo esto, mientras las hojas del tiempo, y del almanaque se iban cayendo lentamente, año tras año, mes a mes, día tras día... Creo yo, que no teníamos mucho tiempo, en general para nada, y menos para nosotros, los de ayer. Y creo también que en este sentido, nos equivocamos. Deberíamos haber parado un poco, parar el mundo que nos hacía girar y pensar por unos minutos, mirar desde adentro e intentar encontrarnos, a nosotros mismos. Intuyo que muchas cosas hubieran cambiado, que muchas que nos pasaron, no nos hubiesen ocurrido, y nos hubiesen pasado otras...

Algunos, nos volvimos a ver, pasado cierto tiempo. Aunque debieron pasar diez años, para volver a estar juntos nuevamente por primera vez desde 1978, y más de 30 cuando nos vimos casi todos en la casa de Mercedes el 30 de mayo de 2009.



sábado, 12 de diciembre de 2009

Efemerides II: Las últimas horas en las aulas.



Los exámenes de diciembre, piadosamente nos engañaron, nos hicieron creer que aún seguíamos en el cole, que eramos parte de aquella maravillosa historia de cinco años y de miles y miles de capítulos.
El primer examen, duró poquísimo. Recuerdo que fue el de Anatomía. Los profesores estaban re cansados, y lo primero que hicieron fue darnos dinero para ir a comprar facturas, a ellos les sirvieron un té, y entre factua y factura fue pasando el durísimo examen... todos aprobamos...nadie se quería ir.
Vinieron otros exámenes, no todos con la misma suerte, pero siempre con las mismas expectativas: nos podíamos sentar en los mismos pupitres (que palabra antigua, no?)ver las mismas paredes, seguir estando un tiempito más...
Algunos que no tenían materias para rendir, con el pretexto de ir a ver a los que sí teníamos que dar los exámenes, también fueron al colegio, unos entraron otros se quedaron en la puerta esperando la salida de los que rendían...
En marzo, fue todo distinto, muy pocos rindiendo, nadie en la puerta a la espera de nuestros resultados y la terrible impresión que ya todo había culminado, definitivamente.

martes, 8 de diciembre de 2009

También la conseguimos a Luisa !

También vino ella.
Debo ser muy sincero, la encontré de casualidad... aunque creo más en las "causalidades" que en otra cosa. Hace casi un mes, volviendo a casa me cruzo con uno de los hermanos varones de Luisa, al que paro y le cuento todo lo referente a la reunión, entonces le pido el número de teléfono de su hermana, pero él no se lo acordaba, entonces le di el mío y le pedí muy especialmente que se lo diera, porque era muy importante para nosotros contar con la presencia de ella, y volver a verla después de tanto tiempo de ausencia.
Tardó en llamarme, pero lo hizo justo una semana antes del 5to. encuentro, el del brindis de fin de año. A nadie le dije nada. Y sólo se enteraron cuando llegó a la casa de Alberto Malalán, y nadie lo podía creer, era ella, la que se ponía nerviosa y no podía dar la lección si la llamaban para pasar al frente, la única, la inconfundible Luisa Picaso. Una gran compañera, de un corazón enorme.

Dos maravillosos compañeros recuperados

El sábado 5 del corriente mes, hicimos la reunión número 5 (apostále no menos de $1) y como las anteriores tuvo una magia muy linda, sobre todo por los nuevos concurrentes.
A ambos dos, hacía no menos de 35 años que no los veíamos, y realmente fue una sorpresa enorme poder contar con ellos.
Nuevamente, la reunión se hizo en la casa de Alberto Malalán, quién hizo un asadito muy rico, al cual supimos acompañar con una muy fresquitas gaseosas, un sabroso aperitivo, y algo de vinito (no mucho).
Los concurrentes, esta vez no fueron más de 15, el número más bajo de compañeros hasta el presente que participaron en las reuniones, aunque nos divertimos mucho, y disfrutamos de miles de anécdotas y de fotografías inéditas para nosotros.
Brindamos con Champaña, y luego de un para de horas de chistes y recuerdos miles, nos despedimos hasta la próxima reunión.
En todo momento, el cariño estuvo presente, y la intención de volver a vernos también.
FOTO: Mario Platanía, y Marcelo González Groppa (El Abuelo)

lunes, 30 de noviembre de 2009

Efemerides II: 30 de Noviembre de 1978, último día de clases.


Y finalmente, pasó lo que tenía pasar...
Sin duda alguna, éste sería el día que jamás olvidaríamos: el día de la despedida de la secundaria.
Puedo recordar el ir y venir de los cuadernos llenos de firmas con dedicatorias, con una actividad menos que nula en la atención en clase, con risas y chistes que fueron disminuyendo conforme se iba acercando la última hora de clases... y llegó el último recreo, y sonó el timbre de la última hora de clases, del último de los cinco maravillosos años que pasamos juntos, con los que nos conocimos mientras crecíamos, y nos dejábamos querer por el simple hecho de estar allí, compartiendo todo, siendo parte del grupo.
No nos queríamos ir, no queríamos dejar el aula de 5to año ... pero tuvimos que juntar nuestras cosas y salir para siempre del aula que nos hizo tan amigos, tan fuertes y felices durante tanto tiempo.
El llanto explotó unánimemente, todos estábamos enraizados en un lugar que debíamos abandonar y comenzar un nueva e incierta vida, que antes nos parecía tan lejana y justo ése día parecía que nos pasaba por encima.
La rectora tuvo que intervenir, porque nadie se quería ir. Recuerdo hasta cómo estaba vestida, sus gestos de asombro ante el espectáculo de toda una división en lágrima viva mientras todos los demás se retiraban del colegio como si nada...
Salimos, y fuimos a la casa de Mercedes Bott, allí jugamos un rato al carnaval, hasta que nos fuimos despidiendo de a uno, con la firme convicción de volvernos a encontrar muy pronto, para que siguiéramos siendo los pibes del colegio, como siempre lo habíamos sido.
Foto: Gabriel Ramos (bajo un baldazo de agua), Ana Basiliev de Boresleiv, Mercedes Bott, Horacio Melgarejo, Marcelo Farías y Marta Luján, todos mojados en el día de carnaval del 30 de noviembre de 1978.

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miércoles, 25 de noviembre de 2009

A ver... por acá... una copita más, o mi dinero no vale?

Malas costumbres, algunos dicen que tenemos por que nos juntamos cada dos meses (o menos...) para compartir inolvidables momentos entre los que ayer no más, fuimos los pibes del cole...
Seguiría en pecado eternamente, si por mi fuera, si pudiera, si fuera posible... vivir la maravillosa experiencia de volver a abrazar a mis compañeros y oír nuevamente sus risas, infinitos chistes y mentiritas de otros tiempos. Nos sentimos tan bien, que no vemos el momento para volver a reunirnos.
Muy malas costumbres, serán tal vez las del ritual de ir "descorchando" ciertas botellitas que no son precisamente de bebidas cola, sino que, hacemos cola para abrirlas, lo cual no es lo mismo.
Malos hábitos, no los de Miñarro, sino los que vamos juntando desde que comenzó la primavera que, desde el 5 de diciembre, hasta que se vaya el calorcito, seguiremos brindando, e inclusive, mateando.
Puntos de encuentro, a confirmar. Aunque podría decir que serían: la casa de "soltero viejo" de Sergio, la casa de Claudia, la de Mer, y la de Alberto. También, el bar Tarzán, en Castelar norte, Noi en Castelar sur, La Intendencia en Morón, y varios otros lugares, que sean aptos para estar juntos y compartir.
Y Recuerde: Beber mucho, hace mal, para el bolsillo... al cuore, ni medio!

viernes, 20 de noviembre de 2009

Desencontrados durante 34 años.

Ninguno se imaginó que tendrían que pasar 34 años para volver a verse.
Pero los estudios, el trabajo, cambios de domicilio, y la cosas raras de la vida, los fueron alejando. En algunos casos, se perdieron por completo. Ni sabían dónde estaban, y menos aún, qué era de su destino.
Pero, como Dios es Grande, algo pasó y se produjo un hermosísimo encuentro. Marcelo Carrizo, vino desde Caleta Olivia, Santa Cruz. Antonelli, trajo su violín y Martita, como siempre, aportó su enorme alegría a un encuentro que técnicamente era "imposible", y que fue tan real y palpable como el asado que degustaron, o el vinito que supieron aprovechar (no sólo estos tres amigos, sino algunos muchos más...)
Una abogada, un profesor de música y un violinista, son una combinación difícil de encontrar, pero cuando hay una enorme amistad de pormedio, todo es posible.
FOTO: El Carro, El Antoneo, La Luja