TODAS LAS IMÁGENES DE LOS EGRESADOS 1978 !

Se creó un nuevo espacio, especialmente dedicado a las imágenes, fotos y videos de nuestro Grupo de Egresados.
Si querés verlas, lo único que tenés que hacer es clickear acá:


No tenés que buscar nada en ningún portal, ni navegar ni nada, a un click con el mouse, estás de todas esas hermosas imágenes que siempre quisiste ver, y que a partir de ahora, ya son tuyas.

viernes, 28 de noviembre de 2008

Los Jóvenes de Ayer


El viernes 21 de noviembre, del corriente año, aprovechando la visita a Buenos Aires de Marcelo Carrizo (residente en Caleta Olivia, Prov. de Santa Cruz) con muy poco tiempo, pero sí con muchas ganas, y nos reencontramos en el típico "Bar Tarzán", de Castelar (situado justo frente al túnel del tren, lado norte) en la calle Timbúes. No pude avisarle a muchos, sino sólo a aquellos con los que tengo un trato más frecuente. Además, no tengo el teléfono, ni los mails del resto de los pibes...
Hablamos de todo, (cevezas y pizzas mediante) de nuestras cosas particulares, de historia y de política, algo de educación y sociedad, y claro está, de nuestro paso por el Colegio Nacional José Hernández de Castelar !
También recordamos a compañeros que ya no están, apellidos de otros que estuvieron con nosotros pero que se habían extraviado en nuestra memoria, de algunos profesores, nos reimos a más no poder... Parecía que recomenzamos, en el lugar y el tiempo en donde habíamos dejado... por unos minutos, volvimos al barrio, fue muy pero muy lindo.
Carrizo me preguntó: estámos iguales, no? Y... sí... básicamente, estamos igualitos... además que, según me parece, guardamos el recuerdo de cada uno de nosotros, de aquellos años, y sin intención los trasladamos al hoy... pero sí, creo que estamos iguales... Pablo Crimi, cree lo mismo, y además agrega: los puedo reconocer perfectamente si me los encuentro en la calle... sin duda, no hay muchos aparatos como nosotros!
Nos encontramos en un muy fraternal abrazo a eso de las 20hs, y 00,45hs del día siguiente nos despedimos, Pablo Crimi, llevó a Carrizo hasta su casa paterna, en Ituaingó, y Sergio Sueiro, me acompañó hasta la mía, en el lado sur de la ciudad. Antes de llegar, pasamos por el Colegio, vimos desde afuera, el aula donde pasamos el último año, subimos por las escaleras de la puerta de entrada, tocamos la puerta metálica, y nos fuimos. Cada uno para su casa, igual que antes.
FOTO: Carrizo, Crimi, Sueiro y Fernández

lunes, 24 de noviembre de 2008

Aviso a todos

A partir de diciembre, todos los que aparezcan en este Blog, serán nombrados por su apodo, claro está, aquellos que sí los tenían.
Los demás serán nombrados por su vulgar nombre y apellido.

Maravilloso amanecer en la costanera


Esta es una de las pocas fotografías que salieron diez puntos, para la época y con las máquinas con que fueron tomadas.
Está tomada en la costanera,frente al Aeroparque, cerca del Muelle de los Pescadores.
También en un amanecer inmenso, con el sol intentando salir a pesar de las nubes negras, y algunos privilegiados que estuvieron justo en el momento exacto...
En un Playmouth 1947, llegaron hasta allí, y era de verdad toda una aventura, ya que muchas veces el auto tenía algunas fallas mecánicas, como quedarse sin frenos o sin dirección, o simplemente no arrancar... pero creo que valió la pena, porque todos pudimos lanzarnos a la aventura del "Playmon" y al igual que muchas otras cosas, es inolvidable.
FOTO: Bott, Sueiro, Tou, Malalán y Assad.

El viaje a Montevideo


Salimos del Puerto de Buenos Aires, a mediados del mes de Julio, era de noche y hacía mucho frío. Nuestros familiares nos habían ido a despedir, nosotros estábamos plenos de alegría.
El barco se llamaba "Motonave Ciudad de Buenos Aires", el cual tardó cerca de 12hs en llegar al puerto de monteideo. Salía de lo que hoy es Puerto Nuevo, salía del Río de la Plata, para ingresar al Océano Atlantico, y luego, volvía a ingresar a las aguas del río más ancho del mundo y de allí a Montevideo. Llegamos de mañana, en un día nublado, muy gris.
Del viaje, existen muchas fotografías, la mitad son "paisajísticas", es decir, se ve poco y nada.
El resto, se divide en dos: las que están fuera de foco y las que no.
Esta es una de las poquísimas que, si bien no están del todo bien enfocadas, y la adistancia además, atenta contra la calidad de la misma, tiene la singularidad de que es la única que se pudo conseguir en el momento que se arrivaba al Puerto de Montevideo.
Es una fotografía verdaderamente "histórica", ya que al igual que el "Vapor de la Carrera", la Motonave Ciudad de Buenos Aires ya no existe más. Fue llevada a desguace pocos años después, más precisamente a principios de 1980.
FOTO: Sueiro, Bott y Zaretti sobre la cubierta del "Ciudad de Buenos Aires".

jueves, 20 de noviembre de 2008

Caos es el Hotel


Después de ver esta fotografía, nadie podría decir que éramos chicos buenos, tranquilos y muy educados... bueno en general lo fuimos siempre, menos cuando nos fuimos todos juntos de viaje a Brasil y a Uruguay.
Lo que se ve, es lo que quedó de una de las habitaciones, después de ser invadida por una orda de egresasos argentinos, que si bien no estaban borrachos, ni drogados, se sentían muy eufóricos como si lo estuvieran.
FOTO: Gallielli, Bruno, Bott, Marcó, Zaretti, Crimi, Sueiro, Giancaspro, Benitez y González

Argentina 0 - Uruguay 3


Piriápolis, (Ciudad de Piria, en uruguayo antiguo) al Este de Montevideo, fue la ciudad en donde estuvimos siete días, durante nuestro viaje de egresados. Allí justamente, se tomó esta foto, en la cual se puede ver a varios de nuestros ex compañeros de clase, luciendo una hermosa camiseta de "Perú", antes del partido con nuestros vecinos hermanos, los uruguayos nativos de Piriapolis (de quienes no me animo a pronunciar su gentilicio). Algunos de los jóvenes de ayer, que se ven en la misma, no eran de nuestro grupo, y si la memoria no me falla, eran del grupo que venía en el otro micro de Turismo Oeste, y que eran de Isidro Casanova. Pero no hay más datos que éstos, salvo uno: el resultado del partido, que fue Uruguay 3, Argentina O, y el comentario de Farías: "nos cagaron a patadas", nos dijo riéndose.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Dos frases y tres protagonistas

Durante el invierno de 1975, se dieron dos situaciones, en las cuales Antonelli acuñó dos frases muy imaginativas, graciosas, y sumamente inocentes.
En la primera, Conde (muy buen observador) vio que Antonelli tenía un paraguas de mango muy chico, como si fuera para un niño, entonces muy sarcásticamente le pregunta: Antonelli, qué hacés con ése paraguas de pendejo? Desde ya, la respuesta no se hizo esperar, y mirándolo fijamente a los ojos, y con la firmeza de quien defiende una causa noble le respondió:
Mirá Conde, este paraguas será de pendejo, pero me protege de la porfiada lluvia…
Ya había sonado el timbre de salida, todos estábamos con los útiles en la mano, cerca de la puerta y lejos de aula en sí misma, pero la frase corrió con una rapidez supersónica, inclusive hasta la vereda del colegio, y de allí hasta hoy…
La segunda situación, se produce en el momento en que Crimi y Conde, conversan sobre la muerte de alguien, en un accidente… y Antonelli era testigo de esa conversación, dice:
Mirá Crimi, yo no le tengo miedo al cáncer, ni a ninguna enfermedad… ni a la muerte, pero a los accidentes, pavor!!!
Lloramos de la risa, con las dos frases, pero con esta última, no parábamos de reír, y al igual que vos ahora que estás leyendo estas líneas, también las recuerdo entre risas y con mucho cariño.

Aníbal Antonelli, un compañero muy especial


Desde un principio, se mostró "diferente". Sobrio, con una marcada educación protocolar que lo hacía ver como un poco más grande de lo que era, pero muy dado y simpático a la vez.

Antonelli, nos enseñó a todos de todo.

Cursamos sólo hasta 3ºer año juntos, y muchas de sus frases, y dichos han quedado hasta el día de hoy, en la memoria de todos, incluso, de aquellos que no lo conocieron. Respetuoso al máximo, a veces "solemne" pero siempre un gran tipo, "El Antonio", poco a poco, se supo ganar el cariño del aula.

Estudiaba violín en el Corsevatorio de Música de Morón, junto a Verdós, otro alumno de la división contigua. Su educaión superior e inclusive su cultura muy por sobre lo normal de aquella época, se debía principalmente a que los padres de Antonelli, eran docentes, y su influencia fue fundamental. Teniendo apenas 13 años, el ya discutía sobre "el ser y la nada..." temas filosóficos a los cuales nosotros no teníamos idea siquiera de que existieran...

En algunos casos, como el de Pablo Crimi, que también estudiaba piano, y su asomo a la música clasica era incipiente, descubrimos en Antonelli, que no sólo conocía cientos de obras musicales, sino que además, ya las había ejecutado... no dejaba de asombrarnos, en todo sentido, siempre.

Tuvimos la suerte de poder presenciar varios conciertos, que el diera en la sala de la Comuna de Morón, en los cuales no sólo mostró lo bien que tocaba, sino cómo reconocían su trabajo, cuando sonaban los aplausos a más no poder. Realmente, puedo decir que fue un lujo, conmpartir con él, tantos hermosos momentos.

sábado, 15 de noviembre de 2008

Helado y Viejas

Terminaba el año 1976, y todo el grupo ya había alcanzado un nivel excelente de compañerismo, nadie faltaba ni un solo día, todos queríamos estar con todos, nos divertíamos a cada segundo, no parábamos de reirnos.
Claro, hacía calor, y no sé bien por qué, Luis Conde, comenzaba a hacer bromas con partes del cuerpo y el protagonista para él, eran los granos y/o las berrugas con pelos que le salían a las mujeres viejas... en ésas circunstancias de la broma, nuevamente, a Marcelo Carrizo se le ocurrió decir que, se podrían vender "Helados y Viejas", en palito, con un grano con pelos en la cara... !!! imaginar a la vieja, con el grano con pelo, fue delirante al máximo.

"Monferrato" un compañero creado por Melgarejo.


Transcurría el año 1977, todos estábamos en la clase de Gimnasia, por supuesto en el terreno de atrás, sin paredes ni alambrados, con unos enormes y añosos paraísos de fondo, en donde descansabamos a su sombra luego de hacer las "artes gimnásticas" que nos enseñamban... en uno de esos días en que aún el profesor de Educación Física no había llegado todavía, nos pusimos a jugar a un viejísimo juego de pelota, que consistía en arrojar la pelota lo más alto posible, y quien lo hacía, debía decir el apellido de uno de los participantes, entonces ése debía recoger la pelota y arrojárse a alguien, si lo tocaba ése debía tirar la pelota hacía arriba, si no tocaba a nadie, debía volver a tirar la pelota y tocar a un compañero. Parece un juego tonto, pero cuando la pelota salía hacia arriba, los demás corrían a velocidades ultrasónicas para no ser tocado por la pelota, y los que eramos más lentos, seguro que estábamos con la pelota en la mano más de media hora...
Entonces, todos juntos, reunidos en ronda, y Horacio Melgarejo tiró la pelota hacia arriba nombrando a un compañero nuevo (Oscar Zarauza) pero en vez de gritar "ZARAUZA" gritó: "Monferrato"!!! y claro, nadie reconoció el añoellido y la pelota cayó triste sobre la canchita de fútbol sin que nadie se hiciera cargo de ella...
FOTO: Horacio Melgarejo, en el Micro, Julio de 1978.-