Transcurría el año 1977, todos estábamos en la clase de Gimnasia, por supuesto en el terreno de atrás, sin paredes ni alambrados, con unos enormes y añosos paraísos de fondo, en donde descansabamos a su sombra luego de hacer las "artes gimnásticas" que nos enseñamban... en uno de esos días en que aún el profesor de Educación Física no había llegado todavía, nos pusimos a jugar a un viejísimo juego de pelota, que consistía en arrojar la pelota lo más alto posible, y quien lo hacía, debía decir el apellido de uno de los participantes, entonces ése debía recoger la pelota y arrojárse a alguien, si lo tocaba ése debía tirar la pelota hacía arriba, si no tocaba a nadie, debía volver a tirar la pelota y tocar a un compañero. Parece un juego tonto, pero cuando la pelota salía hacia arriba, los demás corrían a velocidades ultrasónicas para no ser tocado por la pelota, y los que eramos más lentos, seguro que estábamos con la pelota en la mano más de media hora...
Entonces, todos juntos, reunidos en ronda, y Horacio Melgarejo tiró la pelota hacia arriba nombrando a un compañero nuevo (Oscar Zarauza) pero en vez de gritar "ZARAUZA" gritó: "Monferrato"!!! y claro, nadie reconoció el añoellido y la pelota cayó triste sobre la canchita de fútbol sin que nadie se hiciera cargo de ella...
Entonces, todos juntos, reunidos en ronda, y Horacio Melgarejo tiró la pelota hacia arriba nombrando a un compañero nuevo (Oscar Zarauza) pero en vez de gritar "ZARAUZA" gritó: "Monferrato"!!! y claro, nadie reconoció el añoellido y la pelota cayó triste sobre la canchita de fútbol sin que nadie se hiciera cargo de ella...
FOTO: Horacio Melgarejo, en el Micro, Julio de 1978.-

No hay comentarios:
Publicar un comentario